Evidencias

Evidencia en el contexto académico: mayor rendimiento escolar y aspiraciones académicas.

Evidencia en el contexto académico: mayor rendimiento escolar y aspiraciones académicas.

• En cuanto al vínculo con aprovechamiento escolar, Darling-Hammond et al. (2014) reportan que los estudiantes de cuatro escuelas urbanas en California que participaron en programas de aprendizaje social y emocional se mostraron más positivos respecto a la escuela, al aprendizaje y lograron mejores promedios.

• Mayores probabilidades de cursar y terminar una carrera universitaria (Hammond, Ramos-Beban, Altamirano & Hyler)

Evidencia del impacto en el área laboral

Evidencia del impacto en el área laboral

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) realiza, cada tres años, una evaluación de habilidades cognitivas (lectura, escritura, matemáticas, ciencias, etc.) y no cognitivas (extraversión, autoestima, etc.) en jóvenes de 15 a 19 años de países miembros de la OCDE y varios países asociados.

En 2015, se reportó que incrementos en los puntajes de las pruebas de ambos tipos de habilidades elevan la probabilidad de generar mejores ingresos económicos.

En este sentido, se destaca que los factores estrechamente vinculados a la empleabilidad van más allá del desempeño académico y la obtención de mayor escolaridad: los mecanismos actuales de selección, contratación de personal, y de asignación de sueldos dependen de la combinación de habilidades cognitivas, sociales y emocionales de los individuos (OCDE, 2015).

Evidencia del impacto en salud.

Adultos con mayores niveles de autocontrol durante la infancia, reportaron menores niveles de uso de sustancias, además de mejor salud en general.

Evidencia del impacto en salud.

Evidencia del impacto en salud.

Moffitt et al. (2011) exploraron la relación entre el desarrollo temprano de HSE e indicadores de salud en la edad adulta. Los resultados del estudio señalan que el autocontrol tiene valor predictivo para el consumo de sustancias e indicadores de salud física, incluyendo a los sistemas inmunológico y cardiovascular, función respiratoria, salud dental y sexual. Adultos con mayores niveles de autocontrol durante la infancia, reportaron niveles menores de uso de sustancias y mejor salud en general.

Teenage Health Teaching Modules es un programa enfocado en estudiantes de educación secundaria y media superior, a los cuales se les imparten distintos módulos sobre alimentación sana, manejo de estrés, planeación a futuro, entre otros (Ross et al., 1991). Un estudio reportó que, tras haber participado en este programa, los alumnos mostraron una disminución en el consumo de tabaco, uso de drogas ilegales, consumo de alimentos fritos, y un incremento en su conocimiento acerca de su salud, en comparación con el grupo control (Errcart et al., 1991).

En cuanto al beneficio en salud mental, el desarrollo de HSE se vincula con el incremento de factores de protección y el decremento de factores de riesgo, ya que mediante la promoción de su desarrollo se facilita el reconocimiento de las necesidades de los jóvenes y la identificación temprana de casos que requieren intervención antes de que escalen en gravedad. Lo anterior cobra relevancia en un escenario como el actual, en el que la mitad de los casos de enfermedades mentales inician antes de los 14 años, y tres cuartas partes inician antes de los 24 años (CASEL, 2008).

(Oberle, Domitrovich, Meyers & Weissberg):
  • Conductas y relaciones socialmente positivas
  • Percepción propia (positiva)
  • Reducción de emociones negativas.
  • Cambios positivos en indicadores de graduación escolar (reducción de la deserción escolar)
Evidencia del impacto en salud.

Fortalecer las habilidades socioemocionales se vincula con la reducción de violencia y de conductas delictivas.

Evidencia del impacto en salud.

Evidencia del impacto económico y social.

Belfield y colaboradores (2015) exploraron el valor económico del desarrollo de HSE mediante un análisis costo-beneficio de seis de las intervenciones más prominentes para desarrollarlas. El total de las intervenciones analizadas se llevaron a cabo dentro del salón de clase en diferentes niveles educativos, desde el primario hasta el medio superior, y se contó con la participación de docentes y alumnos como población objetivo. Los resultados mostraron que, en términos monetarios, los beneficios de las intervenciones analizadas superaron sus costos de manera sustancial.

En este mismo sentido, el fortalecimiento de las HSE se vincularía con reducción de violencia y conductas delictivas, lo cual, tal como en el caso de la disminución en el abuso de sustancias y problemas de salud mental, representaría una disminución en el uso de servicios gubernamentales y, por lo tanto, del gasto público (Durlak et al., 2017; The Aspen Institute Commission on Social, Emotional, and Academic Development, 2017).

De manera conjunta, la evidencia anterior señala los alcances existentes que tiene la implementación de intervenciones basadas en el aprendizaje de HSE, en salud pública, crecimiento económico, disminución en el gasto público y principalmente, en el nivel educativo, representan un argumento a favor de invertir en educación socioemocional. Existe consenso entre los trabajos referidos anteriormente en cuanto a la urgencia de integrar las dimensiones social, emocional y académica en el desarrollo educativo para favorecer el bienestar de la juventud adolescente, potenciando así las oportunidades de desarrollo propio y las oportunidades de desarrollo de sus comunidades (The Aspen Institute Commission on Social, Emotional, and Academic Development, 2017).